Hola a todos:
No voy a dar la brasa de nuevo con aquello de "eh, que escribo, tengo un libro y sé cómo usarlo, mamá mírame que soy una attention whore", etcétera. Al fin y al cabo, solo soy uno más que engendra y pare su arte como buenamente puede, y quiero dar mi opinión sobre el golazo por la escuadra que nos han tratado de colar con la puñetera Ley Sinde y los rollos macabeos de algunos "creadores" intentando convencernos de que son la hostia de pobres y que el ARTE, así, con mayúsculas, se va al carajo porque yo, que soy un pirata cabrón, me haya bajado "The Walking Dead" para verlo de una sentada en lugar de esperarme dos meses y verlo en la FOX.
Cuando hace varios años me puse a escribir "Padre Muerte", no tuve un padrino que me recomendara tal o cual editorial, o que "hablara bien de mí" para presentarme a según qué prestigioso premio editorial. No hice un "Ana Rosa" ni contraté a un negro mandingo para que escribiera por mí, simplemente me coloqué delante del ordenador, con toda mi buena voluntad, y empecé a darle a la tecla.
Cuando terminé y me dispuse a emprender la aventura editorial, no eché mano de una generosa subvención del Ministerio, ni hablé con sindicato, asociación o mafia alguna para que me "echaran un cable" y el libro pasara por imprenta antes de pasar yo por caja. No hubo créditos ICO para mí y me tocó joderme, ahorrar y esperar a reunir dinero suficiente para sacar a flote los mil ejemplares que quería tener en mis codiciosas manos. Como la novela no hablaba de guerras perdidas o ganadas, según se mire, ni había curas pederastas que se convertían en travestis, tampoco pude contar con los Almodóvar o los Bardem para echarme dos fotitos con ellos y "convencer" a la editorial de turno de que era la polla con cebolla en cuanto a "literatura comprometida".
No hubo presentación en el Ritz con cátering acojonante, prensa y televisión preguntándome sandeces, sino que, con todo el cariño del mundo, conseguí una sala del Ateneo Cultural del Puerto, y el piscolabis lo pagué de mi bolsillo y lo puse en sus mesas con estas mismas manos que habían escrito la novela que me disponía a presentar. No había pasquines, ni banderolas, ni cartelones, porque el presupuesto no daba para más: Una buena edición, gracias a otro amigo forocochero, y a disfrutar del trabajo honrado de muchos meses.
Los ejemplares se fueron vendiendo sin prisa, pero sin pausa, a un precio más que razonable viendo a lo que se vende un libro últimamente, y las tiendas que confiaron en nosotros se llevaban MÁS PORCENTAJE que el que habitualmente ganarían con cualquier volúmen. Al final de la historia, supongo que habré recuperado la inversión, lo que me animará a editar otro libro sin tanto esfuerzo como éste primero. Mi pequeña "obra de arte" está en el mundo, a quien le guste que la disfrute, a quien no, pues seguro encontrará libros mucho mejores.
Llegados a este punto, ¿
por qué quieren convencerme de que personas que ganan más dinero con la publicidad, con los derechos de imagen, con presentaciones, con conciertos, con galas... del que yo pueda ganar trabajando EN CUALQUIER COSA, van a arruinarse si no se aprueba la mordaza a las webs de descarga?
¿Por qué gente que vive de la subvención -o sea, de MI DINERO, del tuyo y del de muchos más-, no sólo es capaz de tomarme el pelo pidiéndome que pague por un producto de bajísima calidad, y además caro, me obliga a ABONAR UN CANON por "posible uso delictivo" de un soporte de audio y vídeo, y encima me trata de convencer de que "sólo es un pobre artista al que voy a dejar en paro"? Si no tienen cojones, u ovarios, de jugarse sus propios cuartos para invertir en ELLOS MISMOS, que se dediquen a algo mejor... a TRABAJAR, por ejemplo.
Me JODE que servidor, que sólo es un tipo pedante y cansino, sea capaz de rascarse el bolsillo y CREER en su producto, cuando yo NO VIVO DE ESTO, y una panda de niñatos consentidos, con su casa en Miami, su doble nacionalidad, sus conciertos por la paz y sus galas de alfombra roja y bandeja de langostinos me quieran INSULTAR TRES VECES: Llamándome gilipollas al vivir de mis impuestos, llamándome ladrón al cobrarme de más cada vez que compro un CD, y llamándome borrego al exigir que cierren cualquier página que les haga sobra, igual da que hayan colgado la Balada Triste de las pelotas o la canción perdida de la tuna de mi pueblo...
Imagino que alguien dirá ahora que "mira el hipócrita, seguro que le jode que alguien escanee su libro y lo cuelgue por ahí". Pues, hombre, costando lo que cuesta, es un poco absurdo que alguien lo haga. Pero, aún así, mañana, o pasado, seguiré teniendo que levantarme para ir a MI TRABAJO, y cobraré a final de mes si todo va bien, por lo que el fusilado de mi libro ni le quitará el pan de la boca a mi hijo, ni mi chalé en la sierra ni mi casita en Miami.
Lo dicho: Antes de que "los de siempre" defiendan el arte, valdría la pena que pensaran que su arte nos parece una mierda pinchada de un palo, y que a su sombra tratan de subsistir decenas de actores, cantantes y escritores que se buscan la vida lo mejor que pueden sin necesidad de lloriquear ni de vivir del cuento; y qué poco se les plagia y se les descarga a esos auténticos ARTISTAS.
Ale, que ustedes duerman bien.
JOSE